Aunque el presente capítulo no está dedicado a la teoría general de la relatividad (TGR), aun así (a causa de la unicidad de la teoría de la relatividad anunciada por los relativistas) presentaremos complementariamente algunas aclaraciones críticas a los experimentos para dar un cuadro más completo. Es muy extraño que los relativistas en unos casos afirmen la equivalencia de la descripción (por ejemplo, del experimento de Sagnac) tanto en el marco de la TER como en el caso en que se utiliza un sistema no inercial dentro del marco de la TGR, y en otros casos, contra la equivalencia anunciada entre el campo gravitacional y la no-inercialidad del sistema, la TGR dé un resultado inadecuadamente pequeño (por ejemplo, para el desfase del perihelio de Mercurio).
Se anuncia que el experimento de Haefel-Kitting confirma la TGR. Sin embargo,
esta conclusión se obtuvo en base a una selección pequeña (también sesgada).
Otros investigadores que consiguieron el acceso a esos primeros datos obtuvieron
la conclusión totalmente opuesta. Y el experimento de Haefel-Kitting ha sido
interpretado a favor de la dependencia del tiempo respecto a la gravedad (la
interpretación prácticamente significa el cambio de la frecuencia portadora
misma del generador en el campo gracitacional). No obstante, en tal caso él
contradice la interpretación del experimento de Pound Riebkey, donde se
consideraba que el generador da una misma frecuencia a cualquier altura (y es
necesario excluir alguno de los experimentos de la " alcancía" de teoría de la
relatividad). No estaría mal que por un tiempo los teóricos dejaran de asegurar
"qué es lo que debería ser", que "se quitaran el algodón de los oidos" y
escucharan a los que ellos mismos llamaron con la modesta y poco notable palabra
de "observadores" [134] para saber "qué es lo que hay en realidad". Pues
precísamente son esos "observadores" los que participaron en la creación del
"sistema preferente de referencia" (WGS-84, PT-90, GLONASS, NAVSTAR GPS), a
pesar de los postulados de la TER introdujeron las correcciones en el movimiento
de la superficie de la Tierra respecto a los satelites de navegación, etc. Los
prácticos (geodestas, ingenieros, inventores, experimentadores) no tienen tiempo
de escuchar las "explicaciones retrasadas de los teóricos" y necesitan actuar
como en el refrán "del perro ladrador y la locomotora". Así pues, los
generadores de los sistemas satelitales NAVSTAR GPS se ajustan en la tierra a la
frecuencia 10,22999999545 MHz para que en la órbita la frecuencia del generador
aumente hasta 10,23 MHz, en estricta correspondencia con el efecto Eötvös,
conocido ya desde antes de la TER; es decir, los experimentos de muchos años en
navegación refutan el único experimento con los "aviones en vuelo". El desfase
gravitacional en [33] se interpreta desde el punto de vista de la energía, ¿y a
dónde se desapareció la desaceleración del tiempo en el campo de la gravedad? En
[21] se hizo el intento de deshacerse de la "discrepancia" relativista. Empero,
en dicho artículo la " explicación" de los resultados del experimento con ayuda
del modelo del elevador (poseedor de una velocidad inicial nula) carece
completamente de fundamento, por eso no se puede considerar que la comparación
entre los experimentos de Pound-Riebkey y Haefel-Kitting esté a favor del cambio
gravitacional del andar del reloj (recordemos que de acuerdo a la TGR el campo
gravitacional está localmente "excluido" en un elevador que cae libremente). La
cuestión está en que todas las fórmulas de la TER y la TGR son locales. En este
artículo los relativistas prácticamente intentan "crear" mentalmente un objeto
con la ayuda de señales infinitamente rápidas. ¿Puede el hecho de que el
receptor se mueva ahora de cualquier forma dentro del laboratorio influir de
algún modo sobre el fotón proveniente de Alfa Centauri el cual se registra
después de cuatro años? ¡Por supuesto que no! Pues también la TER considera que
la señal (el fotón y su acción) se transmite a la velocidad de la luz (la
prehistoria del proceso no se incluye en ninguna de las fórmulas de la TR). Por
eso no debemos considerar que la velocidad del elevador en el tiempo inicial es
igual a cero cuando "explicamos" el experimento de Pound-Riebkey. Al contrario,
deberemos comunicarle al elevador en caida libre tal velocidad (ella no
influye sobre el fotón alejado) para que en el momento de registrar el fotón el
"aparato" (el átomo receptor) se encuentre en el mismo lugar que el átomo real
en reposo y también posea una velocidad nula. Está claro que el efecto Doppler
no tendrá entonces nada que ver, ya que él depende sólo de la velocidad y no de
la aceleración. Ambos átomos se encontrarán exactamente en la misma posición y
la diferencia consistirá únicamente en que uno de ellos tiene un apoyo desde
abajo y el otro no. Pero si se quita instantáneamente el apoyo nada puede
cambiar en la TER (de acuerdo con el efecto Doppler). Sin embargo, para este
estado final se podrían haber enviado fotones desde diferente "profundidad", es
decir, el efecto sería diferente para un mismo estado (lugar). Por consiguiente,
el efecto observado no es la acción del lugar en que se ubica el átomo percibido
sino las propiedades cambiadas del fotón mismo. Se enrojece precisamente el
fotón (y no "se vuelve más azul el lugar de registro"), lo que se puede
describir perfectamente en los términos clásicos de la pérdida de energía y del
cambio de la frecuencia real del fotón (y no de la frecuencia observada). La
"explicación" de la TGR que se dá en [21] para este desfase en términos del
"corrimiento hacia el azul de los niveles energéticos del atomo que absorbe" es
bastante dudosa también por otras consideraciones. Puesto que aquí se trata con
un átomo separado, entonces el efecto dado no puede ser una "característica del
lugar" (el reloj de la TGR). Por ejemplo, los átomos de un gas siempre se
encuentran en caida libre (excepto en el momento del choque) y no se observaría
ningu desfase en dicho lugar. En los líquidos y en los sólidos los átomos
también se encuentran en movimiento (incluso para ). Por lo
tanto, en lugar de un desfase bien definido de las líneas (el efecto es muy
sensible incluso a las velocidades de algunos cm/s) se observaría el completo
embarramiento de las líneas. Pero en cualquier caso se obtiene no el "efecto
gravitatorio global de la TGR" [21] sino un efecto que depende de los mecanismos
concretos no relativistas que toman parte en tal proceso. Está bien esconderse
tras los efectos resonantes (la existencia de líneas de emisión), ¿y si
analizamos los saltos en el espectro continuo? ¿De dónde sabe el espectro
continuo qué camino recorrió el fotón? ¿Y si consideramos que no cada fotón
"caido" en el átomo se absorbe y que parte de los fotones siempre pasa de largo
sobre ese preciso "lugar azulado" que le estaba esperando? ¿Y si no hay medio en
general? Por ejemplo, sea que un fotón deja el "agujero negro". El vuela con una
energía constante y los lugares que sobrevuela en su camino "se vuelven más y
más azules". ¡Hermosa poesía! En la física no se puede considerar explicación a
una simple manipulación de los símbolos matemáticos (por ejemplo, la condición
de no-masividad en la tercera " explicación" [21] no es más que una hipótesis).
El hecho de que la explicación del experimento de Pound-Riebkey es verdadera
precisamente entérminos de la energía (cambia la energía, lo cual significa que
cambia también la frecuencia del fotón) queda claro del siguiente experimento
hipotético (Fig. 3.5).
Sea que en el campo gravitatorio se aniquilaron abajo un
electrón y un positrón. Representemos arriba los dos fotones obtenidos. Sea que
arriba ocurre nuevamente el nacimiento de un par de partículas. Si la energía de
los fotones no cambió al subirlos en el campo de la gravedad (recordemos el aire
común en la Tierra), entonces ¿cómo hemos subido las partículas a una gran
altura sin gasto de energía en el campo de la gravedad (les comunicamos una
energía potencial)? ¿Es este un perpetuum mobile? Tal contradicción será más
expresiva aun si abajo utilizamos una reacción de otro tipo - cuando se emite un
cuanto gamma - y arriba, la reacción inversa correspondiente.
Suenan muy extraños ciertos anuncios de los relativistas sobre la posibilidad y necesidad de la determinación experimental de la "presuntamente existente" curvatura del espacio (¡en nuestro único Universo!): ¿y con relación a qué, propiamente hablando, se mide tal curvatura? Puesto que el experimento puede fijar sólo los CAMBIOS que ocurren con las magnitudes físicas (el método de equiparación con los valores estándar).
Resumiendo la crítica a la base de la teoría de la relatividad se sigue la conclusión acerca de la necesidad de regresar a los conceptos clasicos newtonianos de espacio y tiempo. También regresamos a la ley clásica de la suma vectorial lineal de las velocidades para las partículas.